15 ene. 2013

El placer del chocolate gourmet

Estamos cansados de escuchar los grandes beneficios que para nuestro organismo presentan alimentos como las verduras, las hortalizas, las frutas... Sin embargo, también existen otros productos que para sorpresa de muchos encierran grandes propiedades para la salud. Un buen ejemplo lo encontramos en el chocolate.

Los beneficios del chocolate para la salud son muchos y han sido objeto de rigurosos estudios científicos. El consumo de ciertos tipos de chocolate se ha relacionado con algunos cambios favorables en la presión arterial, los efectos en el envejecimiento, y los niveles de colesterol. El chocolate, el oscuro en particular, contiene antioxidantes que pueden ayudar a absorber los radicales libres, químicos inestables que pueden dañar nuestras células.

Los efectos beneficiosos del chocolate en el estado de ánimo tienen que ver con sus elementos euforizantes ya que éstos ayudan a combatir la depresión. El cacao estimula la segregación de una hormona llamada serotonina que produce una placentera sensación de bienestar.

 
La combinación del azúcar y del magnesio que contiene el chocolate proporciona energía, sobre todo al finalizar la jornada. Recientemente, el Mind Lab ha dado a conocer los resultados de un estudio en el que se ha determinado que dejar que el chocolate se derrita en la lengua es más placentero que un beso apasionado. 

Este producto favorece la circulación sanguínea en el cerebro gracias a los flavonoides, una sustancia antioxidante que se encuentra en el cacao. Algunas de las investigaciones han establecido que más de la mitad de las mujeres británicas prefieren el chocolate al sexo. Una de las explicaciones que dieron las entrevistadas es que "el chocolate jamás defrauda". 


La calidad de un chocolate viene determinada por el origen y porcentaje de componentes del cacao, el resto de ingredientes y por su proceso de elaboración. Los chocolates que se elaboran con cacao de Ecuador, Venezuela, Ghana y Costa Rica son de buen sabor y gusto fino, los de Indonesia poseen un sabor suave, los de Brasil aportan un sabor y aroma muy variables, mientras que los de la República Dominicana son los menos sabrosos. 

Una de las razones de que nos guste tanto el chocolate es el simple placer físico que nos produce no sólo el hecho de saborearlo, sino también de quitarle el envoltorio, olerlo, contemplarlo y tocarlo. El chocolate, desde hace mucho tiempo, ha sido asociado con la pasión y su reputación como afrodisíaco se remonta a los días de los aztecas y los conquistadores españoles. 



Apenas existen países en los que el chocolate no forme parte de las culturas y tradiciones culinarias, tanto si se trata de una galleta de chocolate americana, como de una tarta cubierta de chocolate de Hungría, una suave tableta de chocolate con leche suizo, o una humeante y sabrosa taza de chocolate español.

Son estas “experiencias” con el chocolate lo que une a los aficionados al chocolate del mundo entero en la celebración de este manjar de los dioses.


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